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Rojos y Cobres: la importancia de la base

Cuando trabajamos un rojo o un cobre, elegir el color que queremos aplicar es solamente el comienzo.

Antes de preparar la coloración, hay una pregunta mucho más importante: ¿sobre qué base vamos a trabajar?

Como en cualquier servicio de coloración profesional, el primer paso es realizar un diagnóstico completo. Tenemos que observar la altura de tono, el reflejo presente, el estado de la fibra y, especialmente, si estamos frente a un cabello virgen o previamente teñido.

En los rojos y cobres, este análisis adquiere todavía más importancia porque el resultado final depende en gran medida del fondo de aclaración que tengamos debajo.

El fondo también forma parte del color
Para trabajar los rojos, la referencia es una base ubicada aproximadamente entre las alturas 7 y 8, donde encontramos un fondo amarillo-anaranjado. Desde allí podemos construir diferentes tipos de rojo, desde los más intensos hasta aquellos con mayor presencia de otros reflejos.

En los cobres también necesitamos una base adecuada, pero el fondo puede requerir una presencia mayor de amarillo para conservar la calidez y suavidad característica de este tipo de color.

Por eso, no alcanza con decir “quiero un rojo” o “quiero un cobre”. El colorista tiene que analizar qué hay debajo y decidir si esa base permite alcanzar el resultado buscado.

Cabello virgen y cabello teñido no se trabajan igual
Un cabello virgen y uno previamente coloreado presentan situaciones completamente diferentes.

En un cabello virgen, determinados rojos y cobres pueden trabajarse sin realizar una decoloración, utilizando distintos volúmenes de oxidante según la zona y el objetivo. En cambio, cuando encontramos color cosmético previo, primero necesitamos determinar qué pigmentos permanecen en el cabello y qué base real tenemos disponible.

En estos casos puede ser necesario realizar una limpieza de color, también denominada barrido o decapado, para retirar pigmento artificial y preparar la base antes de volver a colorear. El objetivo es alcanzar una altura que permita expresar correctamente el nuevo color.

Diagnosticar antes de formular
Esta es una de las claves para trabajar rojos y cobres de manera profesional.

La misma coloración puede producir resultados diferentes cuando cambia la base sobre la que se aplica. También pueden variar los resultados según el oxidante utilizado y las condiciones particulares del cabello.

Por eso, antes de pensar en la fórmula, tenemos que pensar en el diagnóstico.

Base, fondo, reflejo y estado del cabello: cuatro variables que debemos conocer antes de empezar.

Porque en coloración profesional, un buen resultado no comienza cuando aplicamos la tintura.

Comienza cuando sabemos exactamente sobre qué cabello estamos trabajando.

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